Hasta que los cantos broten: la obra mexicana en la Venice Biennale 2022

Este año, quien representa a México en la más prestigiosa exposición de arte de Europa, la Bienal de Venecia, es un proyecto colaborativo de dos renombrados curadores que trabajan con cuatro destacados artistas para presentar la obra Hasta que los cantos broten. Los curadores, Catalina Lozano y Mauricio Marcin, han formado un ilustre equipo de artistas para el pabellón mexicano, cuya obra explora visiones del mundo, tecnologías, consumo, roles de género y otros temas de actualidad desde un punto de vista no colonial. El título de la exposición procede del Poema de Temilotzin (Temilotzin icuic), una oda al célebre líder y comandante militar maya que dirigió la fallida defensa de México contra los conquistadores españoles.

Aunque cada uno de los artistas participantes, Mariana Castillo Deball, Naomi Rincón Gallardo, Fernando Palma Rodríguez y Santiago Borja Charles, utiliza diferentes técnicas, estilos y colores en el trabajo propio, la obra en su conjunto presenta una narrativa cohesiva que desafía al observador a repensar sus percepciones de un mundo moderno carente de las influencias colonialistas y capitalistas que lo han moldeado, o habiéndolas superado. ¿Seríamos libres de muchos de los males, desigualdades y conflictos sociales si cambiáramos el contexto de las fuerzas opresivas y excesivamente comerciales que nos han llevado a un precipicio medioambiental, social y político? ¿Aceptaríamos realmente la idea del bienestar físico y mental si viviéramos una existencia más sencilla y menos materialista? Son las preguntas que propone Hasta que los cantos broten.

Obra de la artista Mariana Castillo Deball. © Pabellón de México, Samuele Cherubini y WeExhibit Obra de la artista Mariana Castillo Deball.

Lozano cuenta que ella y Mauricio Marcin eligieron el título y el tema de la muestra como homenaje al casi 500 aniversario de la conquista española del México indígena. ‘El nombre evoca una especie de promesa de una lucha que no terminará, es decir, la promesa de otras ideas del futuro que no han sido completamente colonizadas. ¿Es posible imaginar fuera de los límites de la imaginación que ha sido capturada por la modernidad, por el capitalismo, por todas estas cosas?’, se pregunta.

El curador Mauricio Marcin declara que él y Lozano llegaron a colaborar en este proyecto gracias a intereses comunes, forma en la que también seleccionaron a los artistas que participarían en la instalación. ‘Catalina y yo estábamos trabajando cada uno por su lado, pero nos interesaban temas similares. También nos dimos cuenta de que en nuestras investigaciones por separado había artistas que nos interesaban a ambos, así que tenía sentido hacer algo colectivo’. Lozano añade que ‘los artistas tienen un interés en común de explorar formas de conocimiento no incluidas en la vía moderna, racional y occidental de conocer el mundo. La noción de tecnología también se presenta en todas las obras de maneras diferentes y desde distintos ángulos’, dice.