Tres maneras de reducir tus gastos tecnológicos ahora que los precios están aumentando

Aparte del hardware, tendemos a perder de vista el gasto en otros tipos de tecnología, como los servicios de transmisión en continuo, las suscripciones a la nube y las facturas de los celulares. (Glenn Harvey/The New York Times) © Distributed by The New York Times Licensing Group Aparte del hardware, tendemos a perder de vista el gasto en otros tipos de tecnología, como los servicios de transmisión en continuo, las suscripciones a la nube y las facturas de los celulares. (Glenn Harvey/The New York Times)

Con el aumento del costo de los alimentos, el gas y la electricidad, no tenemos más remedio que gastar más. Sin embargo, tenemos más control sobre cuántos dólares asignamos a uno de nuestros artículos más costosos: la tecnología personal.

En comparación con el costo de la gasolina, que aumentó un 48 por ciento entre marzo de 2021 y marzo de este año, los precios de los productos tecnológicos, como teléfonos inteligentes, computadoras y aplicaciones, solo están aumentando un 1,3 por ciento en el mismo periodo, según la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos.

No obstante, cualquier aumento es significativo porque los productos tecnológicos como televisores y teléfonos, que van desde unos pocos cientos hasta miles de dólares, son muy caros desde un principio. Además, algunos dispositivos de lujo se deprecian tan rápido como los automóviles, comentó Jully-Alma Taveras, experta en finanzas personales.

“La tecnología avanza muy rápido”, aseguró Taveras, una youtubera conocida como Investing Latina que ofrece talleres sobre cómo invertir y ahorrar dinero. “Si gastamos tanto en una computadora, dentro de tres años habrá otro chip, otra actualización, otra cosa”.

Además del hardware, tendemos a perder la noción de los gastos en otros tipos de tecnología, como servicios de transmisión en línea, suscripciones a la nube y facturas de telefonía celular.

A continuación, algunos consejos sobre cómo evitar algunas de las más grandes fugas de nuestros presupuestos.

Toma el control de las suscripciones en línea

Unos cuantos dólares al mes para ver tus programas favoritos en Disney+ y otros más al mes para administrar tus datos con servicios en línea como Dropbox pueden sonar como una ganga. Pero estos costos se acumulan rápidamente.

En promedio, las personas gastaron 640 dólares en 2019 en suscripciones digitales, incluyendo servicios de transmisión en continuo, almacenamiento en la nube, aplicaciones de citas y herramientas de productividad, según un análisis de Mint, la herramienta de presupuesto en línea propiedad de Intuit. Eso es el equivalente a comprar un celular elegante cada año.

Te presentamos algunas formas de reducir ese gasto:

Crear recordatorios para cancelar. Muchos de nosotros nos suscribimos a servicios de transmisión en continuo como Apple TV+ y Hulu para ver programas específicos, pero nos olvidamos de cancelar una vez que concluyen dichos programas. Ahorraríamos dólares valiosos si buscáramos el cronograma de lanzamiento del programa y creáramos un recordatorio de calendario para cancelar el servicio el mes en que el programa transmite su episodio final.

Establece metas a lo largo del año. Si crear un recordatorio suena demasiado tedioso, hay un enfoque más amplio: establece metas de ahorro de manera periódica, como cada seis meses. Eliminar algunas suscripciones ahorraría cientos de dólares durante el resto del año, señaló Taveras.

Para los servicios de almacenamiento en la nube, intenta elegir solo uno. Para la mayoría de las personas, no existen motivos prácticos para realizar una copia de seguridad de sus datos en varios servicios en la nube, como Dropbox, Box, iCloud y Google One. Intenta elegir el que mejor se adapte a tus dispositivos y al tipo de software que utilizas. Una buena regla general es seleccionar un servicio en la nube que funcione bien con muchos tipos de teléfonos y computadoras, como Google One, en caso de que cambies a un producto de hardware diferente en el futuro.

Reduce tus recibos de servicios móviles

Las facturas de telefonía celular pueden eclipsar fácilmente el costo del teléfono celular si no tenemos en cuenta los planes que elegimos. En el último año, los estadounidenses que se suscribieron a un plan de Verizon Wireless gastaron 1342 dólares y los que se suscribieron a T-Mobile pagaron 891 dólares, según un análisis de Mint para The New York Times.

Pero los planes que ofrecen los grandes operadores no son las opciones más baratas. Hay otras marcas que ofrecen planes de teléfono económicos. WalletHub, un sitio web de finanzas personales con una calculadora de planes telefónicos, descubrió que Visible, que opera en la red de Verizon, ofrece la mejor oferta para las personas con un paquete que incluye minutos y datos ilimitados a 40 dólares al mes. En contraste, el plan básico 5G de Verizon cuesta 70 dólares al mes.

¿Cuál es la desventaja? No tendrás atención al cliente de un operador establecido. Además, las operadoras que no son de marca suelen admitir solo una lista limitada de teléfonos móviles. La buena noticia es que ahora suelen incluir los dispositivos más populares de Apple y Samsung, por lo que los sacrificios son menores.

“Básicamente, recibirás la misma cobertura por un precio mucho menor”, afirmó Jill González, analista de WalletHub.

Ten cuidado con las renovaciones de hardware

Los costos de los celulares siguen subiendo, aunque sus mejoras son cada vez más incrementales. (Por ejemplo, el iPhone SE básico de este año cuesta 429 dólares, 30 más que el modelo de 2020). Así que vale la pena ser deliberado sobre el mejor momento para invertir en nuevos equipos y cuánto gastar, en lugar de cambiar en automático de equipo.

La vida útil de nuestros dispositivos tecnológicos puede alargarse durante muchos años con algo de mantenimiento: solo tienes que asegurarte de sustituir la batería cada dos años y purgar las aplicaciones y fotos innecesarias que saturan el almacenamiento de tu dispositivo.

Cuando llega el momento de cambiar, lo más nuevo y elegante no siempre es lo mejor para el presupuesto. Taveras dice que es habitual que sus estudiantes, algunos de los cuales están endeudados, gasten 5000 dólares en una computadora nueva. Eso puede tener sentido para algunos, pero muchos podrían vivir sin el exceso de adornos y conseguir un ahorro significativo, aseguró.

Hay que tener en cuenta que, cuando llega algo nuevo, también es una oportunidad para comprar el modelo del año pasado —que suele ser muy capaz—, pero más barato.

“Me parece bien adquirir el segundo teléfono más reciente porque la tecnología sigue siendo estupenda”, sugirió Taveras. “Esas pequeñas ganancias económicas son muy importantes”.

Tres maneras de reducir tus gastos tecnológicos ahora que los precios están aumentando