La ilusión de todo un pueblo

Juan Foyth y Gerard Moreno. © ANGEL SANCHEZ Juan Foyth y Gerard Moreno. . .

Lo dice el himno del Villarreal: La il·lusió de tot un poble (La ilusión de todo un pueblo). O mejor dicho, la ilusión de todos los pueblos: que su equipo juegue una final de la Champions. Un milagro en el 99,99% de los casos. El céntimo que falta es el Villarreal, el orgullo de un pueblo de 50.577 habitantes que, por segunda vez en su historia, está a 90 minutos de lograrlo (sigue el partido en directo en AS.com).

Porque como también dijo Emery en la previa, habrá muchos vilarrealenses a los que no les guste el fútbol. Pero no hay ni uno solo que no tenga sentimiento de pertenencia de este equipo. Porque han visto a Pau Torres cortarse el pelo en la peluquería de la esquina; o porque comieron en la mesa de al lado de César Arzo; o porque pidieron la vez a Héctor Font cuando fueron a comprar el pan.

Todos de amarillo hoy. Todos en pos de un reto quizá utópico, una prueba de nivel sideral ante la que cualquiera habría tirado la toalla antes de empezar. Pero no este Villarreal, este equipo de pueblo que se codea con los mejores del continente... y no sólo eso, les reta a que sean mejores que ellos si quieren pasar de ronda.

Dos transatlánticos como la Juve y el Bayern encallaron mientras el Submarino seguía adelante. Hoy repetir sería lograr una machada de magnitudes cósmicas. Porque no sólo hay que vencer al equipo más en forma de Europa, el Liverpool. Habría que hacerlo por más de dos goles, algo que no han hecho en todo el año ninguno de los 53 rivales que ha tenido el bloque de Klopp.

Al menos, la receta está más que testada: la misma que ante Juve y sobre todo Bayern, en La Cerámica. A grandes rasgos, defender perfecto porque un gol del Liverpool podría ser letal; encontrar su fútbol con el balón en los pies; y marcar un gol, como dijo Pau, más pronto o más tarde, con tiempo suficiente para que el ogro red pueda pensar que perder es una opción.

Un estadio de La Cerámica a reventar y la vuelta de Gerard son motivos para creer en la machada. Los de Klopp no mostraron ni una grieta en la ida. El Villarreal apenas pasó del centro del campo en Anfield. Pero son 90 minutos. Y el fútbol podría ser muy caprichoso, sobre todo, si el Villarreal hace las cosas perfectas.

Claves

Una caldera

La afición del Villarreal agotó todas las localidades de La Cerámica hace una semana. La grada debe llevar en volandas al equipo en pos de la remontada.

Gigante fuera

El Liverpool tiene el talento y la confianza para dominar los encuentros que juega lejos de Anfield. En Champions ha ganado los cinco que ha disputado fuera de casa.

El primer gol

El primer gol marcará el devenir de los 90 minutos. Si marca el Villarreal estará a sólo uno de la proeza. Si lo marca el Liverpool, el Villarreal tendría la hazaña casi imposible.

Descansados

Klopp realizó cinco cambios en el once que el sábado se midió con el Newcastle, dando descanso a algunas de sus principales estrellas, como Salah, Thiago o Alexander-Arnold.

Ases a seguir

Lo Celso

El argentino será la clave a la hora de coger el balón y enganchar con la delantera en busca del gol que dé esperanzas al Villarreal.

Mané

Está enchufado. Ha marcado cuatro goles en los últimos cinco partidos. Veloz, oportunista y definidor.

Altas y bajas

Alberto Moreno y Yeremy Pino son las ausencias del Villarreal. Gerard y, sobre todo, Danjuma serán dudas hasta el final.

Firmino sigue lesionado, mientras que Tsimikas, Jones y Origi se han recuperado a tiempo de sus problemas estomacales.

La ilusión de todo un pueblo